El tribunal sueco de Vänesborg aceptó hoy la propuesta de la dirección del fabricante de coches Saab Automobile de prorrogar hasta el 20 de agosto el plazo para finalizar la reestructuración y relanzamiento de la empresa. Ninguno de los 600 acreedores de la compañía, que se declaró insolvente el 20 de febrero, se opuso al aplazamiento, solicitado hace una semana y justificado por la directiva por la dificultad y amplitud de la tarea. El plan de reconstrucción incluye la venta de la compañía, propiedad de la estadounidense General Motors, concentrar la producción en su fábrica de Trolhättan -al sur de Suecia- y cerrar las negociaciones sobre financiación, que incluyen un préstamo del Barco de Inversiones Europeo avalado por el Estado sueco.