Las presiones inflacionarias del Reino Unido no muestran señales de remitir, tal como indica el dato de precios de producción de noviembre, que se situó en máximos de 16 años. El incremento es aún más preocupante teniendo en cuenta que el Banco de Inglaterra no disponía de estos datos cuando decidió bajar los tipos de interés al 5,50% la semana pasada. El índice de precios de producción que el Banco de Inglaterra tiene en cuenta como uno de los principales indicadores de inflación aumentó un 4,1% en términos desestacionalizados, por encima del 4,1% esperado. El dato no se situaba a un nivel tan alto desde agosto de 1991. En comparación con octubre, los precios de producción de noviembre aumentaron un 0,5%, superando las expectativas de una subida del 0,3%. El instituto británico de estadísticas indica que el aumento de noviembre se debió principalmente al encarecimiento de alimentos y petróleo