Los jefes de Estado y de Gobierno de los 17 países de la eurozona se han comprometido a reformar antes de finales del próximo año sus respectivas constituciones para inscribir el principio de estabilidad presupuestaria, como ha hecho España.

Esta iniciativa fue pactada ayer en la cumbre del Eurogrupo para reforzar la integración económica en la eurozona y prevenir así nuevas crisis de deuda.

Los líderes europeos han acordado "adoptar en cada Estado miembro de la zona euro unas normas de equilibrio presupuestario en términos estructurales que plasmen el Pacto de Estabilidad y Crecimiento en la legislación nacional, preferiblemente de rango constitucional o equivalente, antes de finales de 2012".

En los países expedientados por déficit excesivo, la UE tendrá "la facultad de estudiar los proyectos de presupuesto nacionales y de pronunciarse al respecto antes de su adopción por los parlamentos nacionales correspondientes". Si el país no sigue las recomendaciones, se realizará "una supervisión más estricta".