La propuesta del Gobierno japonés de ampliar la bolsa de valores de Tokio para que integre otros instrumentos financieros, como opciones y futuros, ha sido recibida con escepticismo por los inversores. Consideran que que el mercado de valores de Tokio puede terminar controlando todas las finanzas locales.
Según el diario Nikkei, aunque muchos ejecutivos de diferentes tipos de mercados aprueban la iniciativa oficial de aumentar la competitividad de los mercados financieros creando una bolsa comprensiva, la idea "no les termina de gustar". Quienes se oponen a la idea del estatal Concejo de Economía y Política Fiscal de crear un holding que supervisará un cierto número de mercados, argumentan el temor a que el mercado de valores de Tokio termine controlando todas las finanzas locales. El propio presidente de la bolsa de Tokio, Taizo Nishimuro, manifestó recientemente su conformidad con la idea de una bolsa centralizada pero declinó expresar su "opinión personal" al respecto, dice la información. Debido a que la bolsa de Tokio tiene previsto cotizar como empresa en 2009 sufre la presión para aumentar sus beneficios incluyendo una amplia gama de productos financieros entre ellos los valores futuros de materias primas. Algunos miembros de la actual bolsa de Tokio aseguran sin embargo que sería menos costoso desarrollar fondos intercambiables en mercado (exchange-traded funds, ETF), consistentes en acciones que siguen un índice, una materia prima o un grupo de activos.