Si bien es cierto que la situación de la economía a nivel internacional no ha variado prácticamente nada en el último año, los inversores se están viendo en la necesidad de hacer algo en el sentido más literal de la expresión. La renta fija, con una deuda soberana que cada vez levanta más sospechas, ha dejado de ser rentable y, de nuevo, parece que aquello del ‘back to the risk’, esta vez sí, se está convirtiendo en una realidad.

Dentro del desayuno organizado por JP Morgan Asset Management Highbridge en Madrid, Catherine Vaughn, responsable global de Gestión de Activos de la gestora, asegura que los inversores poco a poco están volviendo al mercado de renta variable. ‘Estamos viendo algunas mejoras en las tendencias en los mercados en ambas regiones, Estados Unidos y España’, asegura Vaughn. ‘En líneas generales, hemos visto que la volatilidad está cayendo en los mercados. Todo esto sugiere que los inversores están volviendo al mercado otra vez, están volviendo a los mercados de renta variable.’

En una entrevista concedida a Estrategias de Inversión, la analista destaca fundamentalmente que el dinero ya no se mueve en función de los grandes índices macroeconómicos, puesto que más bien es el momento de fijarse a la parte ‘atractiva’ o no de las compañías.

En esta misma situación encontramos a España. Sobra recordar que nuestro índice bursátil, el Ibex 35, no es precisamente un reflejo de la marcha de la economía nacional. Vaughn asegura que nuestro país ‘es un buen destino donde invertir’ en la medida en que la gestión de su cartera se centra en ‘las características y oportunidades sobre las compañías que están domiciliadas en España y si ellas tienen características únicas y en función de su valor.’ Y esto, España cuenta con muy buenas compañías y, además, con importantes niveles de diversificación y externalización.

Europa atraviesa, por su parte, una situación más delicada en comparación con el gigante estadounidense y es que ‘algunos de los acontecimientos que están ocurriendo en el norte de África o en Europa del Este tienen un contagio natural’ sobre el viejo continente, afirma Vaughn. No obstante, el comportamiento inversor ha variado en los últimos doce meses puesto que, parece, ‘digieren esta información mejor que 12 meses atrás’ al encontrarse con ‘unos intereses más bajos u oportunidades limitadas en los mercados de crédito. ’


El baile de las materias primas
No paran. La volatilidad en ocasiones llega a despistar, incluso, a los más experimentados. Y es que de nada sirve estudiar la situación actual de unas commodities que en cinco minutos pueden desbaratar el pensamiento mejor elaborado.

Catherine Vaughn se manifiesta en la misma línea refiriéndose a los centenares de titulares que copan las materias primas en los últimos meses. ‘Hay razones reales que explican porqué los inversores están teniendo en cuenta a las materias primas como parte de su cartera’, aunque desde JP Morgan AM Highbridge se centran en las materias primas relacionadas con la climatología, siendo ‘aquellas que sufren subabastecimiento, o un sobreabastecimiento, o a aquellas en las que los precios parecen no tener conexión con la realidad de las commodities en cuyo caso hablaríamos de materias primas especulativas. Y la realidad es que hay ciertas commodities en este momento cuyo precio parece más resultado de la especulación en lugar de sus fundamentales.’


Estrategia a seguir en cartera: pequeñas apuestas / grandes números
Desde luego que es una forma de minimizar riesgos en un entorno desconocido y en el que ‘meter la pata’ está a la orden del día. En JP Morgan lo saben y es por esto por lo que Vaughn defiende una estrategia basada en ‘apuestas muy pequeñas’ en un ‘número muy elevado’ de compañías.

‘Como resultado nosotros tenemos algunos cientos de posiciones en nuestra cartera, cada cual ocupando una pequeña posición. Lo razonable ahí es que nosotros podemos hacer grandes números a partir de pequeñas inversiones, cuando nos equivocamos podemos perder una pequeña parte de dinero, cuando acertamos los beneficios se acumularán y, de nuevo, si nos equivocamos podemos reciclar ese dinero para generar beneficios una próxima vez.’ Es una forma de entender la inversión. A ellos parece que les funciona, pero como en todo, para gustos los colores y más si lo que está en juego es dinero y del de varios dígitos.