La economía estadounidense, afectada por el enfriamiento del consumo y el debilitamiento de la economía global, se dirige hacia un final de año poco placentero. El patrón de crecimiento que está emergiendo este año -una primera mitad mediocre seguida de una segunda mitad aún más débil- es el opuesto a lo que buena parte de los analistas habían dicho hace algunos meses. "Ahora creemos que la debilidad económica en Estados Unidos probablemente empeorará", ha dicho el presidente ejecutivo de American Express Co., Kenneth Chenault, el mes pasado durante la presentación de los resultados de la compañía, que defraudaron las expectativas de los analistas.