La Organización Internacional del Trabajo (ILO) estima un posible incremento del número de desocupados a nivel internacional de 50 millones en 2009, según en un documento base presentado en la cumbre de los ministros de Trabajo de los países del G-8 y que será debatido hoy en Roma. Para la ILO existe un riesgo de recesión prologada en el mercado del trabajo a causa de la crisis y la recesión del mercado de trabajo podrá prolongarse durante cuatro o cinco años después de la recuperación económica. La organización ha afirmado que se estima un posible incremento del número de desocupados a nivel internacional de 50 millones en 2009, después de los 11 millones de registrados en 2008 .
Para la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCSE) las perspectivas no son optimistas: una modesta recuperación llegará en la primera mitad de 2010, después de una ralentización en 2009.

Además, la tasa de paro en el año próximo en todos los países del G8 y en el área de la OCSE a dos cifras, es decir, al menos al 10 por ciento.

Los sindicatos mundiales prevén otros 200 millones de trabajadores en riegos de pobreza, según la organización.

La cumbre, que se celebra en Roma desde ayer y será clausura mañana, busca posibles intervenciones tanto a nivel estatal como a través de la coordinación internacional para afrontar el problema del paro y el apoyo a las familias más desfavorecidas.

Además de los ministros de trabajo del G-8, han sido invitados al encuentro los representantes de los países con economías emergentes como China, Egipto, Suráfrica, México, India y Brasil.

En estas jornadas participan, además, el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Angel Gurría, y el director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Juan Somavia.

También asistirán el subdirector del Fondo Monetario Internacional (FMI), John Lipsky, y el comisario europeo para los asuntos sociales, Vladimir Spidla