El importe estimado de los beneficios fiscales en 2010 ascenderá a un total de 47.474,73 millones de euros, un 22,8% menos que un año antes, lo que supone una caída de 14.004,21 millones de euros como consecuencia principalmente de la subida de impuestos aprobada por el Gobierno, según el proyecto de Ley de los Presupuestos Generales del Estado para 2010.
En el IRPF, el volumen de beneficios fiscales para el año 2010 se cifra en 23.313,73 millones de euros, lo que supone el 49,1% del total de los beneficios fiscales y un descenso del 18,3% respecto a 2009, con 5.225,30 millones de euros menos.

El Gobierno indica que esta "fuerte contracción" se explica fundamentalmente por la supresión de la deducción de 400 euros, por la actual coyuntura económica y, en particular, la desfavorable evolución del empleo que permitirá rebajar la partida de la reducción general por rendimientos del trabajo en 600 millones de euros, y por la reducción por aportaciones a planes de previsión social, que se minoran en 500 millones de euros.

Dentro del IRPF, los tres conceptos con mayor importancia en los beneficios fiscales son la reducción general por rendimientos del trabajo (7.850,09 millones de euros, un 6,8% menos), la deducción por vivienda habitual (4.415,36 millones, un 3,5% más) y la reducción por tributación conjunta (1.824,83 millones, un 1,7% menos).

En el Impuesto sobre Sociedades, la magnitud de los beneficios fiscales se sitúa en 3.640,23 millones de euros (el 7,7% del total presupuestado), lo que representa un descenso del 46,2% respecto a 2009 por la reducción de los beneficios empresariales y la atonía inversora. En concreto, el importe de aplicar el tipo reducido de gravamen del 25% para las pymes caerá en más de 1.200 millones de euros, y el relativo a la deducción por reinversión de beneficios extraordinarios caerá en 300 millones.

En el IVA, los beneficios fiscales ascenderán a 17.013,74 millones de euros (el 35,8% del monto total del presupuesto), lo que representa un descenso del 27,6%, o lo que es lo mismo, 6.480,60 millones de euros menos. Esta contracción se explica fundamentalmente por la caída del consumo y de la inversión en vivienda, sin que el incremento de los tipos general y reducido compense el efecto negativo causado por el aumento de estas variables.

Por último, el efecto de los beneficios fiscales en los impuestos especiales se estima para 2010 en 2.017,88 millones de euros, lo que supone un incremento del 31,8% respecto al presupuesto anterior como consecuencia del comportamiento "fuertemente expansivo" del consumo de los biocarburantes que tributan a tipo cero o están exentos.