Ayer rondaba el rumore en el mercado… y después del cierre se conoció la noticia. Moody´s rebajó la calificación de las entidades españolas, en línea con el de nuestra economía. Tan sólo Banco Santander quedó con una calificación superior a la de la deuda española (Baa2, a un paso del bono basura”. El resto de bancos, fueron rebajados en un escalón más, a un paso del bono basura. Y, como dice el refrán, a perro flaco todo se le vuelven pulgas. Hoy JP Morgan también ha decidido rebajar a infraponderar su recomendación sobre las entidades – con la consiguiente rebaja del precio objetivo.

Con este panorama…los bancos se quedaron sin argumentos para subir y con muchos para recortar posiciones. De hecho, se colocaron en lo más bajo de la lista. Bankia cedió un 8.65% y cerró en los 0.88 euros. Banco Popular superó el 7.09% de caída, hasta los 1.72 euros mientras que Caixabank - cuyos accionistas hoy han aprobado por mayoría la absorción de Banca Cívica para dar lugar al mayor grupo financiero de España- cedió un 5.56%, hasta los 2.34 euros. Banco Sabadell y Bankinter perdieron algo más del 4% y, al cierre de la sesión, marcaron los 1.50 euros y los 2.49 euros.

A pocos pasos, los dos grandes. BBVA recogió caídas de más del 1.7% - hasta los 4.98 euros - mientras que Banco Santander cedió un 1.46% con lo que mañana comenzará a cotizar desde los 4.71 euros por acción.

Los números rojos sin embargo se extendieron a todos los sectores, sin exepción. Telefónica perdió un 0.8% y cerró en los 9.59 euros. Repsol se vio penalizada con caídas de más del 3% que le llevaron a cotizar en los 11.15 euros mientras que Iberdrola descontó un 1.39% de su cotización, hasta los 3.41 euros.

En positivo consiguió cerrar Inditex. La textil gallega cerró en los 77.65 euros después de subir un 0.57%. Una revalorización más acusada la vivieron los títulos de Endesa y Sacyr Vallehermoso, que mañana comenzarán a cotizar desde los 13 euros y los 1.29 euros, respectivamente.