Tras el descalabro ayer de las entidades bancarias, el Ibex 35 parece que no levanta cabeza. Comienza la última sesión de la semana con una caída del 0,25% en los 10.761 puntos arrastrado por las grandes financieras y el resurgimiento de los problemas de deuda periférica. En el mercado de divisas el euro cae a los 1,35 dólares y, en el mercado de materias primas, el barril de petróleo cotiza a 87,45 dólares.

Los grandes bancos despiertan con un pesado lastre sobre sus cotizaciones. Ayer resurgieron las dudas hacia la deuda periférica ante la subida a máximos históricos de la rentabilidad del bono portugués. Con este panorama, los inversores castigan a BBVA y Banco Santander que caen un 1,23% y 1,22%, respectivamente.

Pero son Mapfre (1,42%) y Sacyr Vallehermoso (1,26%) los grandes perdedores del inicio de sesión. Eso sí, ambos valores son los que más suben desde el 1 de enero: Mapfre un 27,59% y Sacyr un 52,17%, por lo que parece comprensible su desinfle.

Al otro lado BME (0,69%) que se beneficia de los movimientos de M&A de los operadores de bolsa internacionales. Le sigue Amadeus (0,65%), compañía a la que sus accionistas siguen poniendo en precio la venta de su negocio de viajes on line.

En el grupo de los blue chips, Iberdrola cae un 0,16%, Repsol un 0,62% y Telefónica un 0,35%.

Entre los protagonistas de la jornada, Banco Sabadell cae un 0,71% tras anunciar que destinará el 100% de las plusvalías obtenidas de la recompra de deuda (86,5 millones) a provisiones, lo que elevará su core capital (8,20%).

En el Mercado Continuo…
El protagonista es Banco Pastor que sube un 1,16% tras presentar sus resultados del ejercicio 2010, durante el cual ganó 62,1 millones, un 38,6% menos que un año antes, si bien, prevé duplicar sus beneficios para 2013.

Las inmobiliarias vuelven a subir. Quabit recupera la primera posición y sube un 15,91%, seguida de Reyal Urbis (9,48%) y Azkoyen (3,78%).

La parte más baja es ocupada por Natra (4,41%), Lingotes (3,96%) y Vocento (3,73%).

En el apartado macro...
Las cifras de PIB adelantado del cuarto trimestre muestra un crecimiento de la economía española del 0,2% y una contracción del 0,1% durante el 2010.