El Gobierno británico instará a los inversores del Reino Unido con cuentas secretas en el principado de Liechtenstein a que las declaren voluntariamente al fisco a cambio de una pequeña sanción. Se trata de una iniciativa similar a la amnistía parcial de 2007 que permitió a la Hacienda del Reino Unido ingresar 400 millones de libras (584 millones de euros al cambio de entonces) de cuentas no declaradas en paraísos fiscales, informa hoy el diario Financial Times.
Pero, a diferencia de lo que ocurrió entonces, Londres pedirá a los bancos de Liechtenstein que clausuren las cuentas de aquellos de sus clientes que no acepten la oferta y se encargará a una firma de contabilidad que compruebe que se hace así.

El Gobierno de Liechtenstein dijo el jueves que entablará conversaciones al respecto con la Hacienda británica el próximo miércoles.

Liechtenstein se ha visto sometido últimamente a fuertes presiones para acabar con su secreto bancario, que convierte al pequeño principado en uno de los principales paraísos fiscales europeos.

Según los expertos, el acuerdo que se negocia con Liechtenstein podría servir de modelo a escala internacional para poner al descubierto cuentas bancarias secretas.

Liechtenstein se ha declarado dispuesto a negociar acuerdos bilaterales con otros países y la pasada semana celebró ya una primera tanda de conversaciones con Alemania.

Otro de los paraísos fiscales europeos, Mónaco, donde tienen su residencia fiscal 25.000 multimillonarios extranjeros, se comprometió este jueves a cumplir los estándares internacionales sobre transparencia bancaria.