El mundo de la inversión colectiva se prepara para recibir en breve una de las últimas novedades del mercado: los fondos 130/30, preparados para batir a sus índices de referencia y que, en momentos de volatilidad –dicen los expertos-son el producto ideal para completar las carteras. Instrumentos de inversión que tienen, además, la capacidad de ganar con las opiniones negativas de los gestores sobre algunas compañías pero que, sin embargo, son considerados por algunos como un simple producto de marketing para seducir a la mayoría de los inversores. Sea como fuere, lo cierto es que, prácticamente todas las grandes gestoras de nuestro país están preparando el lanzamiento de este tipo de fondos que en el mundo ya mueven un patrimonio superior a los 50.000 millones de dólares.
Con estrategias típicas de los gestores alternativos pero con la liquidez y transparencia de los fondos tradicionales llegan al mercado español el “último grito” en inversión colectiva: los fondos 130/30 y que “darán mucho que hablar en los próximos meses”, según afirma Juan Fernández, gestor de fondos de Inversis Banco. Pero, ¿en qué consisten?. La idea que persiste detrás de este producto es la siguiente, según explican desde Morningstar, “la cartera se divide en dos partes, una posición larga o comprada y una posición corta o vendida. Los números 130/30 hacen referencia a la parte larga y corta de la cartera respectivamente”. Es decir, “son fondos que están en el 130% invertidos en posición comprada en una serie de valores con respecto a los índices de referencia en los que trabaja el fondo –explica Juan Fernández de Inversis Banco- y al mismo tiempo tienen una posición vendida de un 30%”, señala este experto que añade, “el gestor compensa la sobreinversión del fondo con una posición vendida en aquellos valores en los que no confía en el corto plazo”. En definitiva, concluye el experto de fondos de Inversis Banco, “con esta estrategia, los gestores tratan de sacar un sobrerendimiento frente al índice de referencia”. Una idea sin duda “sumamente atractiva” según explican desde Morningstar porque “permite al gestor sobreponderar aquellos valores que piensa pueden tener un comportamiento positivo y, al mismo tiempo, apostar a la baja por aquellos que a su juicio tendrán una evolución negativa”. Es decir, se puede ganar tanto al alza como a la baja. Una estrategia de inversión que “en la situación de volatilidad actual que viven los mercados es la ideal para completar las carteras”, asegura Juan Fernández. Sin embargo, no son productos de rentabilidad absoluta ya que se trata de fondos que están expuestos a la evolución del mercado. La estrategia que utilizan los fondos 130/30 es similar a las técnicas utilizadas por los hedge funds “long short”, en las que el gestor tiene la posibilidad de apostar 160 euros por cada 100 euros invertidos en el fondo, a pesar de que en conjunto el fondo tenga una exposición del 100% a los mercados. Sin embargo, no todo son alabanzas para estos productos que algunos califican de “simple marketing para seducir a los inversores”. Uno de los pilares en los que se asientan quienes critican este tipo de instrumentos de inversión es en el hecho de que si ya es difícil encontrar un buen gestor para los fondos tradicionales, más difícil será encontrarlo para este tipo de productos que exigen, además, que el gestor seleccione no sólo aquellos valores que cree que van a subir sino también aquellos que piensa que pueden bajar. De momento, sólo algunas gestoras extranjeras como DWS –de Deustche Bank-, JP Morgan, Fortis o la holandesa Robeco, comercializan en España este tipo de productos. Rentabilidades atractivas Aunque el historial de rentabilidad que muestran estos productos es relativamente corto como para sacar conclusiones, por el momento, los fondos de la gestora DWS lideran la tabla de rentabilidad con el DWS Invest Asian Equities 130/30 como el más destacado de sus productos al registrar ganancias a tres meses del 17,9%. Este fondo invierte un mínimo del 70% del patrimonio total del subfondo en acciones, bonos de participación y de disfrute, así como warrants sobre acciones, de emisores que tengan su sede en un país asiático –excepto Japón- o que realice su actividad principalmente en Asia, o que, como holdings tengan la mayoría de sus participaciones en compañías con sede en Asia. Este fondo, además de las inversiones directas en acciones, el concepto 130/30, aplica estrategias long/short para aprovechar el rendimiento relativo superior o bajo de los diferentes títulos de renta variable o índices por medio de derivados. A la estela de los productos de DWS se coloca uno de los fondos que JP Morgan puso en el mercado español hace apenas unos meses. Se trata del JP Morgan US Select 130/30 que invierte en compañías de gran capitalización en Estados Unidos y que registra una ganancia hasta el momento del 5%. Los productos de la gestora estadounidense se diferencian de otros en que no se gestionan por modelos matemáticos sino por un gestor que decide en qué valores ponerse bajista y en cuáles invertir. A parte de este producto sobre compañías estadounidenses, en España, JP Morgan ofrece dos productos más de esta gama, en concreto sobre bolsas europeas.