Legg Mason registró una pérdida de US$255,5 millones, o US$1,81 por acción, durante el cuarto trimestre de su año fiscal, frente a una ganancia neta de US$172,5 millones, o US$1,19 por acción, del mismo período del año previo. El resultado se debió en parte a cargos por el reforzamiento de algunos de sus fondos de dinero contra la exposición a vehículos de inversión estructurados y a la reducción del valor de contratos de administración adquiridos. El período finalizado el 31 de marzo incluye US$291 millones en cargos para respaldar los fondos de inversión de corto plazo de la empresa y US$94,8 millones en cargos para reducir el valor de contratos de gestión adquiridos en manos de una filial de administración de patrimonio. Si se excluyen los cargos, Legg Mason ganó 91 centavos. Los ingresos cayeron un 6,4% a US$1.070 millones. Los analistas esperaban, en promedio, que la empresa registrara una pérdida de 27 centavos por acción e ingresos de US$1.120 millones, según Thomson Financial.