Un indicador de la demanda futura de viviendas usadas en Estados Unidos aumentó por cuarto mes consecutivo en mayo, su mayor racha alcista desde octubre del 2004, a medida que los compradores buscan adquirir propiedades a precios reducidos.  La Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios, o NAR por sus siglas en inglés, informó el martes que su índice de ventas pendientes de viviendas usadas ascendió en mayo un 0,1% a 90,7, frente a la lectura de 90,6 en abril.
La cifra de abril fue revisada frente a su estimación original de 90,3.  Los analistas privados esperaban, en promedio, un descenso del 0,5% en las ventas de viviendas pendientes de mayo.

Sobre una base interanual, el índice se encuentra un 6,7% por encima del nivel de mayo del 2008.  El índice se basa en los contratos firmados para la compra de viviendas usadas y sirve como herramienta para pronosticar el desempeño de este segmento del mercado de viviendas.