Las ventas de automóviles nuevos en el Reino Unido bajaron en marzo pasado un 30,5 por ciento frente al mismo mes del año anterior, informó hoy la Sociedad de Comerciantes y Fabricante del Motor (SMMT, siglas en inglés). Un total de 313.912 vehículos se vendieron en marzo, según las cifras, que ponen de manifiesto la difícil situación por la que atraviesa el sector del motor a causa de la recesión británica. Esta industria viene pidiendo al Gobierno británico que ponga en marcha un programa de ayuda para incentivar la venta de vehículos, por el que las personas podrían entregar su automóvil viejo y reemplazarlo a un precio muy reducido por uno nuevo. "La caída en el mercado muestra que el Gobierno necesita hacer un esfuerzo para crear confianza", señaló hoy el director ejecutivo de SMMT, Paul Everitt. El programa propuesto aportará el "incentivo necesario", agregó Everitt, quien resaltó que este tipo de planes aplicados en otros países europeos han ayudado a aumentar la demanda.