Durante la semana que finalizó el 20 de julio las reservas de petróleo de EEUU descendieron en 1,1 millones de barriles, hasta 351 millones, acumulando su tercera semana consecutiva de recortes. Los inventarios de gasolina aumentaron en 800.000 unidades, hasta 204,1 millones, mientras que los de destilados para calefacción lo hicieron en 1,5 millones de barriles, hasta 123,7 millones.