Las posibles fusiones o absorciones entre cajas de ahorro, motivadas principalmente por la crisis financiera, se ha convertido en una incógnita a la que ni banqueros, ni empresarios, ni sindicatos, ni políticos se atreven a dar respuesta, por lo que todo puede pasar en los próximos meses. Los rumores sobre las fusiones de cajas vienen de lejos y se empezaron a generalizar incluso antes de tener la evidencia de que nuestro país estaba sumido en una crisis económica y financiera, y se cayera el sector inmobiliario. Sin duda, los rumores, acercamientos y conversaciones entre cajas para sus fusiones han dejado constancia de que detrás de este escenario lo que realmente hay es una importante lucha política por su control.