Ambas entidades lideran las caídas del Ibex 35 que no logra mantenerse por encima de los 9.200 puntos. Tras las ganacias de ayer en el sector bancario, este jueves la incertidumbre lastra las acciones las entidades españolas y europeas, influenciadas también por las dudas sobre las necesidades de capital de Deustche Bank.

 

Sede de Sabadell. En el Ibex 35 las acciones de Sabadell y Bankia dudan ante su posible fusión

 

En el caso concreto del IBEX 35, Banco Sabadell (-1,51%) y Bankia (-1,32%) encabezan las caídas en el selectivo después de que el presidente de la catalana, Josep Oliu, dejarase ayer la puerta abierta a una fusión entre ambas entidades.

Asimismo, Oliu descartó ante los periodistas realizar una ampliación de capital y se mostró molesto con el informe de Bank of America en el que los expertos de la firma estadounidense apuntan a que el banco español podría quedarse corto de liquidez.

Además de estos dos bancos, las caídas son generalizadas en todo el sector: BBVA (1%) Banco Santander (-0,48%)  Caixabank (-0,61%) y  Bankinter (-0,38%). Según losindicadores técnicos de Estrategias de inversión, los dos grandes bancos del Ibex 35 emporan su aspecto técnico. Tanto BBVA como Santander cotizan en fase de rebote con una nota de 4,5 sobre 10, desde fase de consolidación y puntuación de 4,5. La tendencia es alcista en el medio plazo, pero bajista en el largo.

En el terreno europeo los números rojos también se imponene en el sector ante los rumores de que Deutsche Bank podría estar preparando una ampliación de capital por valor de 10.000 millones de euros de cara a su fusión con Commerzbank, Tras la media sesión, ambas entidades se dejan un -3,5% y un -2,4%, respectivamente.

 

Todo ello después de las subidas protagonizadas ayer en el financiero europeo después de las informaciones de Reuters, en las que citando a fuentes cercanas al BCE, afirmaba que el BCE estaría estudiando opciones para una facilidad de depósito de múltiples niveles, lo que protegería a los prestamistas de al menos parte del coste adicional de mantener el exceso de liquidez. Según apuntaba la agencia, una vía podría ser la de devolver parte de los 7.000 millones recaudados al año por la autoridad monetaria a los bancos, por este concepto.