La morosidad de los créditos concedidos por los bancos, cajas de ahorros y cooperativas de crédito a particulares y empresas aumentó en septiembre hasta el 0,77%, el nivel más alto en lo que va de año y la cuarta subida consecutiva. Este dato supone un incremento de una centésima respecto a la tasa registrada el mes anterior, cuando se situó en el 0,76% y contrasta con el nivel de julio, cuando el indicador se situó en el 0,72%. La tasa de morosidad franqueó por primera vez la barrera del 0,7% en mayo. Con todo, las entidades financieras españolas afirman que estos niveles de morosidad todavía son históricamente bajos y estiman que es normal que, tras las recientes subidas de los tipos de interés, aumenten.