La Organización para la Cooperación el Desarrollo Económico (OCDE)ha recortado nueve décimas su previsión de crecimiento para la economía española en 2008 situándola en el 1,6%, y ha rebajado en 1,3 puntos la estimación para 2009, del 1,1%. Las anteriores estimaciones de la institución, realizadas el pasado mes de diciembre, auguraban un crecimiento del 2,5% para 2008 y del 2,4% para 2009. Este drástico recorte de las previsiones obedece en gran parte a la ralentización del mercado inmobiliario y a la evidente desaceleración del crecimiento del PIB, que aumentó un 2,7% en el primer trimestre, una cifra bastante inferior al crecimiento de 2007, del 3,8%.
"Parece que la demanda doméstica, en particular la de consumo y la de inversión en construcción, fue menos dinámica", agrega la OCDE, que pronostica que la desaceleración del PIB se prolongará durante 18 meses más como consecuencia de la traslación del deterioro inmobiliario a la demanda doméstica. "El sector de la vivienda está en retroceso. La caída del número de permisos de construcción continúa, los precios del sector inmobiliario residencial disminuyen en términos reales y los nuevos créditos hipotecarios han retrocedido casi un 25% en términos anuales", recuerda el informe. Más pesimista que el gobierno Las expectativas de la OCDE son más pesimistas que las del Gobierno de Zapatero, que ha cifrado en el 2,3% el crecimiento para 2008 y 2009, y son también inferiores a los pronósticos del FMI, que pronosticó un crecimiento del 1,8% para 2008 y del 1,7% para 2009. El organismo recuerda que los despidos en el sector de la construcción están elevando el paro e hiriendo la confianza del consumidor, que tanto las ventas minoristas como las de coche están retrocediendo y que los datos económicos del sector servicios y manufacturero son negativos, "lo que sugiere que la ralentización se va a acentuar". El organismo con sede en París, cree que suprimir la indexación de los salarios sobre la inflación contribuirá a reducir el coste de la "desinflación en términos de empleo" y recomienda al Gobierno "rechazar las demandas de ayuda suplementaria a favor del sector de construcción de viviendas". Además, tilda de "apropiado" la existencia de "alivios" sobre la política fiscal. Previsiones de inflación Además, la inflación sigue aumentando y se situó en abril en una tasa interanual del 4,2% como consecuencia de un aumento de los precios de la energía y los alimentos. "El diferencial con la zona euro está otra vez por encima del 1%, y la inflación subyacente evoluciona al alza también y alcanzó el 3,1%", destaca la OCDE. La OCDE pronostica que la inflación seguirá elevada durante el ejercicio 2008 como consecuencia del encarecimiento de las materias primas y que se desacelerará en 2009 hasta alcanzar tasas interanuales cercanas al 3%, "todavía por encima de la media de la zona euro", explicó. Sobre las cuentas públicas, el organismo subraya que el superávit del 2,2% en 2007 fue "significativamente mayor de lo esperado", aunque espera que se reduzca la recaudación de impuestos como consecuencia del paquete de estímulos fiscales aprobado recientemente para reactivar la economía, mayor gasto en infraestructuras y un aumento de los subsidios destinados a la vivienda. La banca española, expuesta al parón inmobiliario En cuanto a la situación de las entidades bancarias, aunque no han sufrido pérdidas por la crisis de las 'subprime' y su ratio de solvencia es elevada, destaca la fuerte exposición de las entidades crediticias a los riesgos vinculados al sector nacional de la construcción de viviendas, especialmente las cajas de ahorro, que no pueden acceder fácilmente a capital externo. Este hecho podría contribuir, según la OCDE, a frenar el crecimiento del crédito. Además, resalta que los tipos de interés han subido y que se han endurecido las condiciones de concesión de hipotecas. Asimismo, el aumento persistente de la oferta de viviendas continuará pesando sobre los precios. El informe prevé, igualmente, una menor inversión en la construcción y en maquinaria y equipamiento por la ralentización de la demanda, la degradación de la confianza de los agentes económicos y el endurecimiento de las condiciones financieras. Para la OCDE aumentar la inversión en obra pública compensará "solo en parte" el retroceso de otras formas de inversión. Se espera asimismo un menor consumo privado como consecuencia de la inferior progresión del empleo y el salario real y por el endurecimiento de las condiciones crediticias.