El creciente desempleo en EEUU provocó en el tercer trimestre del año un récord en los índices de morosidad hipotecaria y en la cifra de viviendas en proceso de embargo, cuyo índice combinado alcanzó el 14,41%, el nivel más alto de la historia, según los datos recopilados por la Asociación de Banca Hipotecaria de EEUU (MBA).