Las deudas impagadas que las empresas y particulares tenían al cierre de febrero con bancos y entidades financieras ascendían a 32.068 millones de euros, el 148 por ciento más que un año antes, según datos de la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (Asnef-Equifax). Las operaciones morosas se elevaron hasta 5,7 millones, lo que representa un incremento del 45,3 por ciento respecto a febrero de 2008 y sitúa este indicador en su nivel más alto desde 2002.