El último repunte del precio del petróleo hasta niveles récord está teniendo poca influencia en la OPEP y, de hecho, parece reducir las posibilidades de que la organización bombee más crudo, porque las condiciones económicas mundiales y la perspectiva de la demanda de oro negro están empeorando. Los funcionarios de la Organización de Países Exportadores de Petróleo se han mostrado imperturbables en los últimos meses ante el meteórico ascenso de los precios del petróleo, que el viernes alcanzaron un nuevo pico por encima de 139 dólares por barril, tras las nuevas tensiones geopolíticas y la depreciación del dólar. Se han limitado a reiterar los últimos informes que apuntan a mayores caídas de la demanda de crudo a medida que los elevados precios de energía y materias primas y el enfriamiento de los mercados inmobiliarios vayan pasando factura a los consumidores en todo el mundo.
La semana pasada, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico redujo su previsión de crecimiento para la mayoría de sus 30 miembros, incluidos Estados Unidos, Japón y varios países europeos. El crecimiento económico de los miembros de la OCDE, que acumulan la mayoría de la actividad económica mundial, se reducirá al 1,8% este año y el 1,7% el próximo, frente al 2,3% y el 2,4%, respectivamente, de la estimación anterior. Estas revisiones son importantes para el sector petrolero, ya que la actividad económica -menor ahora de lo que se creía antes- es el principal motor del consumo de petróleo. A la espera de la reunión de la AIE Las revisiones probablemente llevarán a la Agencia Internacional de la Energía a recortar más su previsión de demanda mundial de crudo en el informe de junio, que se publica el martes a las 0800 GMT. "¿Hacia dónde camina la demanda? Sigue yendo hacia abajo. La gente tiene que fijarse en eso. ¿Por qué íbamos a producir más?", reflexiona Shokri Ghanem, funcionario petrolero de Libia, antes de añadir que en su opinión el mercado mundial del petróleo está suficientemente abastecido. La AIE, cuyos informes se consideran la máxima autoridad sobre las condiciones del mercado energético, ha recortado desde el pasado verano un 54% hasta 1 millón de barriles diarios su previsión de crecimiento de la demanda mundial de petróleo en 2008. Las proyecciones actuales representan un crecimiento del 1,2% interanual, pero los analistas opinan que el consumo será inferior. Perspectivas de demanda a la baja Las perspectivas de demanda de petróleo han caído en los últimos días, después de que varios países asiáticos en vías de desarrollo, como India, elevaran los precios del combustible para reducir el creciente peso sobre sus presupuestos estatales de los miles de millones de dólares a que ascienden sus ayudas al carburante. Los aumentos de precios reducirán la demanda de petróleo a medida que los consumidores vayan notando el efecto de los encarecimientos y podrían exacerbar las presiones inflacionistas, lo cual podría llevar a los bancos centrales de las distintas regiones a subir los tipos de interés, lo que supondría otra amenaza para el crecimiento de la región. Pero por el momento el debilitamiento de la previsión de demanda de petróleo no está presionando demasiado a los precios del petróleo. El motivo es que, por el momento, la demanda de petróleo cada vez mayor de China, el país que más peso tiene en el crecimiento mundial de la demanda de crudo, estaría contrarrestando el debilitamiento de la demanda en otros países asiáticos y del resto del mundo. Y tras años de escasas inversiones, la capacidad de bombeo de la OPEP es demasiado limitada como para tener un gran impacto bajista sobre los precios, ya que la capacidad de producción adicional de la organización está en el nivel históricamente bajo de poco más de 2 millones de barriles al día. Los críticos de la OPEP opinan que la organización ha amparado el encarecimiento del petróleo al mantener su objetivo oficial de producción invariado en los últimos nueve meses a pesar de que la baja oferta de productores no pertenecientes a la OPEP, como México o Rusia, contribuía a propulsar los precios del oro negro. Los críticos opinan que la OPEP debería probar su propia hipótesis: "Quizá ha llegado la hora de que la OPEP demuestre su afirmación de que más el aumento de la producción no ayudará a bajar los precios", indicó recientemente un centro de estudios sobre energía con sede en Londres. La próxima reunión de la OPEP tendrá lugar en septiembre.