El Índice de Precios de Consumo (IPC) de la eurozona se situó en agosto en el -0,2% en tasa interanual, cinco décimas más que en julio (-0,7%), aunque sigue en terreno negativo, según datos definitivos proporcionados hoy por la oficina comunitaria de estadística, Eurostat.
Según esta cifra, el diferencial de España con la zona euro se situaría en seis décimas, ya que según avanzó el Instituto Nacional de Estadística (INE), el IPC adelantado situó su tasa anual en el -0,8%.

En la Europa de los 27, la inflación interanual alcanzó el 0,6% en agosto, cuatro décimas más que en julio (0,2%). En términos mensuales, la inflación de la zona euro y la de la Europa ampliada se situó en el 0,3%.

Según las cifras de Eurostat, España es el cuarto país menos inflacionista de la UE (-8%), por detrás de Chipre (-0,9%), Portugal (-1,2%) e Irlanda (-2,4%).

En el lado opuesto las economías comunitarias en las que más se incrementaron los precios fueron Hungría (5%), Rumanía (4,9%) y Polonia (4,3%).

Los mayores incrementos interanuales de precios se registraron en el sector de alcohol y tabaco (4,5%), varios bienes y servicios (2,2%) y equipamiento para hogar (1,7%) mientras que los mayores descensos se produjeron en transporte (-3,2%), sector inmobiliario (-1,3%) y alimentación (-1,2%).

Con respecto a los subíndices, los precios que más subieron fueron los de restaurantes y cafés (0,15 puntos), tabaco (0,14) y alquileres (0,12%), mientras que los que más descendieron fueron combustibles para transporte (-0,67%), para calefacción (-0,35%), y gas (-0,16%).