La presión inflacionista en la zona euro se disparó a un máximo de casi ocho años en marzo, lo que parecía indicar que la tasa permanecerá a niveles altos en los próximos meses, según un informe del Instituto de Investigación del Ciclo Económico (ECRI). El índice del ECRI, que pronostica las tendencias futuras de la inflación, subió a 110,2 en marzo desde 109,6 en febrero.