El Índice de Precios de Consumo (IPC) bajó una décima en mayo en relación al mes anterior por efecto, entre otras cosas, del abaratamiento de las gasolinas y de ciertos alimentos, y situó su tasa interanual en el 1,9%, dos décimas por debajo de la de abril.

Este descenso mensual de los precios registrado en mayo pone fin a tres meses consecutivos de incrementos y contrasta con la fuerte subida que experimentó el IPC mensual en abril, del 1,4%, su mayor repunte en cinco años.

La tasa interanual del IPC vuelve a bajar en el quinto mes del año después de haber subido hasta el 2,1% en abril. Al igual que en el caso del IPC mensual, la reducción interanual se debe, sobre todo, al descenso de los precios en el grupo de transporte y en el de los alimentos.

La inflación subyacente, que no incluye los precios de los productos energéticos ni de los alimentos no elaborados, se mantuvo en mayo en el 1,1%, la misma tasa que en abril.

Por su parte, el Indicador de Precios al Consumo Armonizado (IPCA) situó en mayo su tasa anual en el 1,9%, una décima por debajo del dato del mes pasado.