El IPC armonizado en el mes de agosto ha caído cuatro décimas, hasta el 4,9% interanual. Una cifra que, a pesar de estar por de debajo de las expectativas de los analistas, arrastra al Ibex 35 hacia terreno negativo en la apertura. El selectivo español cede un 0,41% y alcanza los 11.432 puntos en los primeros minutos de negociación. Una caída en la que Iberdrola tiene mucho que decir, pues regresa al mercado siendo una de las compañías más penalizadas, y de la que logran salvarse los títulos como Grifols. El resto de plazas europeas despiertan en línea con la española, con un euro que alcanza los 1,4789 dólares y un petróleo que sigue sumando posiciones, hasta alcanzar los 119 dólares por barril.
Dos nuevas referencias que advierten de la situación de la economía española. De un lado, la inflación. El IPC armonizado del mes de agosto ha caído cuatro décimas, hasta colocarse en el 4,9% en tasa interanual, frente al 5,3% registrado en el mes de julio. Una cifra que comparte protagonismo con las ventas de viviendas pendientes, que cayeron al 29,6% en julio, frente a la caída del 34,3% registrado en mayo. Datos que han servido de despertador para un Ibex 35 que cede un 0,41% y abre en los 11.432 puntos.