La caída de los precios hizo que la facturación de Toshiba cayera un 2 por ciento en su último año fiscal que terminó el 31 de marzo, hasta los 357 millones de euros, a pesar de que sus ventas de portátiles crecieron un 21 por ciento y las de TV un 118 por ciento. El director general de Toshiba España, Alberto Ruano, calificó de buenos estos resultados, en un mercado en el que los precios han caído un 20 por ciento, muy condicionados por el éxito de los miniportátiles de bajo coste. Explicó que la facturación en el último ejercicio se hubiera mantenido contabilizando dos contratos cerrados en el primer trimestre por un valor de 14 millones de euros y que finalmente se entregarán en el segundo trimestre.