El lento crecimiento de los países que conforman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos dentro de los próximos dos años debería reducir la expansión de la demanda de cobre del 3,5% a un 3% aproximadamente durante el 2008 y el 2009, según ha informado Bloomsbury Minerals, o BME. A partir del 2010, BME espera que el crecimiento de la demanda internacional de cobre refinado se recupere a más de un 4% anual.