La economía india creció un 6,7 por ciento en el último ejercicio fiscal, cerrado en marzo, dato que se sitúa por debajo de las previsiones y supone un descenso significativo respecto al 9 por ciento del periodo anterior, según estimaciones difundidas hoy por el Gobierno indio. A falta de la publicación de los datos definitivos de contabilidad nacional, el Ministerio de Estadística situó el PIB del gigante asiático a precios constantes en más de 33,39 billones de rupias (unos 710.000 millones de dólares) en el año 2008-2009. En un comunicado, el Gobierno atribuyó la desaceleración del PIB a los modestos crecimientos registrados por todos los sectores económicos con la excepción de los servicios y la construcción en el año 2008-2009.