El Producto Interior Bruto (PIB) de la zona del euro y de la Unión Europea (UE) se hundió en los tres primeros meses del año el 2,5 por ciento, la mayor caída desde que comenzaron los registros, en 1995. En comparación con el primer trimestre de 2008, el desplome de la actividad fue del 4,6% en el área de la moneda única y del 4,4% en los Veintisiete, también las tasas más negativas de la serie histórica.
Según confirmó hoy Eurostat, la oficina estadística comunitaria, los dieciséis Estados miembros para los que hay datos disponibles sufrieron caídas del PIB, pero destaca el retroceso de la economía alemana, del 3,8%.

En España, la caída entre enero y marzo fue del 1,8%.

Con los datos publicados hoy, tanto la zona euro como la UE encadenan cuatro trimestres consecutivos de caídas del PIB, así como dos trimestres de descenso en términos interanuales.

Además, el descenso del primer trimestre en comparación con el anterior es, en el caso de la zona euro, nueve décimas más abrupto que el del 1,6% registrado en el cuarto trimestre de 2008 en comparación con el tercero.

Junto a esto, el dato muestra que, en términos de reducción de PIB, la recesión está siendo más severa en Europa que en Estados Unidos, donde la economía retrocedió un 1,6% en el primer trimestre, y un 2,6% en términos interanuales.

CAÍDA EN TODOS LOS PAÍSES


El descenso en el PIB trimestral afectó a todos los países de la UE de los 16 que han remitido a Eurostat sus datos finales, salvo Chipre, donde la economía del país se mantuvo estancada.

Letonia y Eslovaquia, con caídas del 11,2%, sufren el mayor retroceso, mientras que España, con un 1,8% de descenso, es el cuarto país que menos cae, por detrás de Francia (-1,2%), Portugal (-1,5%) y Bélgica (-1,6%).

ESPAÑA, ENTRE LAS MENORES CAÍDAS.

En términos interanuales, el PIB de España cayó un 2,9%, en la misma proporción que Austria, lo que le convierte junto al país centroeuropeo en la economía con menores caídas entre los 16 países de la UE cuyo datos recoge Eurostat.

Frente a la contracción generalizada en la UE, Chipre se convirtió en el único país en registrar tasas positivas en la evolución de su riqueza nacional, del 1,6%.

Los países más afectados por la crisis en términos de PIB fueron los bálticos. La economía letona cayó un 18%, la estona un 15% y la lituana un 10%.