La crisis económica ha obligado a muchas empresas británicas a recurrir a una "dramática" reestructuración de sus negocios, con la congelación de contratos y salarios, según un estudio de la Confederación de la Industria Británica (CBI). El análisis, para el que se consultaron a unas 700 compañías de todo el país, indica hoy que las empresas han recortado gastos y muchas de las horas extras ofrecidas al personal. Según la CBI, que llevó a cabo su investigación junto a la compañía de empleo Harvey Nash, una cuarta parte de las empresas planea que parte del trabajo se haga desde el extranjero, en países donde la fuerza laboral es más barata, especialmente en sectores como ciencia, alta tecnología e informática.