La Comisión Europea advirtió hoy a los Estados miembros de que cualquier apoyo a General Motors (GM) para garantizar la supervivencia de su división europea debe respetar las normas del mercado interior y pidió coordinación entre las distintas medidas nacionales. En concreto, el ejecutivo de la UE dejó claro que, a la hora de conceder hipotéticas ayudas de Estado al fabricante estadounidense, los países no pueden imponer condiciones sobre la localización de sus plantas o la distribución geográfica de las medidas de reestructuración. Estas advertencias las hicieron públicas los responsables europeos de Competencia, Neelie Kroes, Industria, Günter Verheugen, y Empleo, Vladimir Spidla, en una declaración conjunta.