Los bancos españoles sufrirán de forma "desproporcionada" el deterioro de la calidad del crédito, dada la fuerte subida del paro en España y la magnitud de los problemas en el sector inmobiliario, según se desprende de un informe de Goldman Sachs, que también avista un proceso de consolidación en el sector. El estudio recalca que, aunque la banca española ha capeado "lo peor de la crisis bancaria", afronta una nueva fase de dificultades en la que la capacidad de absorber las pérdidas derivadas del crédito será "clave" para diferenciar la posición de unas entidades y otras en el oscuro escenario.
Los bancos españoles no han tenido exposición de crédito a productos estructurados y han sabido beneficiarse de la liquidez ofrecida por el Banco Central Europeo (BCE), lo que les ha permitido registrar un comportamiento bursátil mejor que otros bancos europeos en hasta un 47%.

No obstante, advierte de que ante el aumento del desempleo y el estallido de la burbuja inmobiliaria, el crédito se convierte en un punto débil para la banca española en la nueva fase, con múltiples señales en este sentido, como el alza de la tasa de impago, en niveles máximos desde hace años y sin visos de mejorar.

Goldman sostiene que el impacto del deterioro del crédito será mayor en los operadores domésticos, si bien incide en que los bancos con negocio internacional "tampoco serán inmunes". De acuerdo a esta variable, Goldman rebaja la recomendación de BBVA desde 'comprar' hasta 'neutral', otorga un rating neutro a Banesto y uno de 'venta' a Pastor.

La amplitud de los activos vulnerables se convierte, a su parecer, en una magnitud imprescindible a tener en cuenta, según la cual tanto el Banco Santander como el BBVA se sitúan en la mejor posición, frente a entidades financieras como Banco Sabadell, Popular y Pastor.

Por otro lado, el informe destaca que la morosidad es una definición "demasiado estrecha" para reflejar el verdadero deterioro de la calidad crediticia en España, por lo que considera necesario prestar atención también al deterioro de activos, incluyendo las compras realizadas en el sector inmobiliario.

Para Goldman Sachs, la coyuntura macroeconómica será determinante en el comportamiento del sector bancario en el nuevo ciclo. La perspectiva mejorada deriva principalmente de un comportamiento macro mejor de lo esperado, así como de desarrollos positivos en el mercado inmobiliario.

Por otro lado, la firma recalca la necesaria cautela respecto a los bancos nacionales por su riesgo de crédito, y en cuanto a los internacionales, dice preferir BBVA a Santander, por la exposición al mercado de Reino Unido del banco que preside Emilio Botín.