El anuncio que realizaron los líderes europeos tras la Cumbre de hace tan sólo dos semanas ha dado sus frutos. El Banco Central Europeo ha realizado una subasta de préstamos con vencimiento a tres años al 15 al que se encuentran los tipos de interés con un resultado de 489.191 millones de euros de peticiones realizadas por las entidades financieras comunitarias. Los expertos señalan que los bancos podrían destinar este dinero a comprar deuda soberana de los países de la eurozona.

Las previsiones realizadas por los expertos consultados por Reuters apuntaban a que las entidades acudirían en masa a la subasta con peticiones de liquidez de entre 310.000 y los 600.000 millones. No obstante, estos datos han sido revisados al alza, puesto que hace dos días se estimaba una demanda de entre 250.00 y 500.000 millones.

El tipo de interés impuesto a estas subastas se corresponde con el precio oficial del dinero dentro de la zona euro, esto es, al 1%. Las entidades bancarias han acudido en masa a la barra libre de liquidez abierta por la institución presidida por Mario Dragui a la que han solicitado hasta 489.191 millones de euros en préstamos a tres años. Según los analistas, si bien este tipo de medidas es óptima para incentivar los créditos y para que los bancos cuenten con liquidez en dólares para hacerse con nuevos activos, la parte negativa se refiere a la dependencia del BCE que pueda llegar a generar a largo plazo.

Tal y como señalan los analistas financieros, los bancos podrían reinventir este dinero en la compra de deuda pública y que tendría un efecto beneficioso para los estados, así como para los propios bancos al adquirir papel a un tipo de interés del 1% y comprar bonos con una rentabilidad ofrecida del 4%.

La siguiente subasta a tres años tendrá lugar el próximo 29 de febrero.