La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, se mostró hoy convencida de que los bancos españoles tendrán un "comportamiento excelente" en las pruebas de estrés que la UE quiere realizar a las entidades de importancia sistémica para verificar su grado de resistencia a un agravamiento de la crisis.
Salgado reclamó cautela en la publicación de los resultados y abogó por presentarlos primero de forma agregada y no banco por banco. Además se distanció así de las recomendaciones del comisario de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, que reclamó "la mayor transparencia posible" en las pruebas de estrés "para recuperar la confianza en el funcionamiento de los mercados". A juicio del Ejecutivo comunitario, este ejercicio debe servir para detectar necesidades de capital y proceder a inyecciones de capital privado o público y a reestructuraciones en los casos en los que sea necesario.

Los ministros de Economía de la UE han encargado al Comité Europeo de Supervisores Bancarios que elaboren una metodología común para realizar pruebas de estrés a los principales bancos comunitarios, siguiendo el ejemplo de Estados Unidos. Los supervisores nacionales serán los responsables de llevarlas a cabo y el objetivo es que estén disponibles para la reunión informal de ministros de Economía de la UE que se celebrará en Gotemburgo (Suecia) a principios de octubre. Pero no hay acuerdo entre los 27 sobre si los resultados deben mantenerse secretos, publicarse sólo de forma agregada para el conjunto de la UE o presentarse banco por banco.

"Nosotros estamos seguros de que nuestras entidades sistémicas, aquellas a las que les podría alcanzar esta prueba de estrés europeo, van a tener un comportamiento excelente. Por tanto por nuestra parte, individualmente considerado, no habría ningún problema en que eso se hiciera público", dijo Salgado en rueda de prensa al término de la reunión de ministros de Economía de la UE.

"Pero creemos que esta es una etapa que debe dejarse para un momento posterior, que deben pensarse mucho las consecuencias de hacer públicos individualmente los resultados de los test de estrés", precisó. Por ello, España defiende que en una primera fase se ofrezcan únicamente "los resultados agregados para el conjunto de entidades sistémicas europeas". Sólo cuando se verifique que el mecanismo para realizar estas pruebas está "perfectamente coordinado" en la UE deberían darse los resultados individuales, según Salgado.

Explicó que esta cautela no se debe a que haya "algún tipo de riesgo" por conocerse los resultados de los bancos de otros países de la UE sino a que se trata de una "herramienta nueva" que en Estados Unidos se hizo "a la medida de las instituciones financieras norteamericanas" y cuyo impacto en la UE se desconoce. "Hay que ser prudentes e ir paso a paso", recalcó.

RECUPERAR LA CONFIANZA

Por su parte, Almunia explicó que algunos países de la UE creen que estas pruebas de estrés "deberían estar mejor armonizadas a nivel europeo e incluso deberían hacerse públicas como hicieron los americanos". Resalto que la Comisión no tiene competencias para imponer esta opción pero abogó por "la mayor transparencia posible para recuperar la confianza en el funcionamiento de los mercados".

Las pruebas de estrés deben servir para detectar si las instituciones financieras requieren más capital y, en caso afirmativo, para proceder a inyectarles fondos privados o públicos. En este sentido, el comisario de Asuntos Económicos señaló que los Estados miembros no han agotado "al 100%" los fondos para recapitalización previstos en los planes de rescate bancario aprobados el otoño pasado y pueden recurrir a ellos ahora. Las recapitalizaciones deben ir acompañadas, insistió Almunia, de la reestructuración de las entidades que reciban ayudas.

"Todas estas operaciones, transparencia, test de estrés, recapitalización y reestructuración son pasos de una estrategia para arreglar el sistema financiero, lo que resulta necesario para restaurar el crédito. Necesitamos restaurar el crédito para garantizar un buen funcionamiento de las economías y permitir que las expectativas de recuperación se conviertan en realidad", concluyó el comisario de Asuntos Económicos.