Repsol celebró el pasado viernes su junta de accionistas con dos objetivos prinicipalmente: ser capaz de genera caja con un barril de crudo a 40 dólares y abonar el dividendo flexible de 0,45 euros por acción. Pero hay más.

Durante la intervención en la Junta de accionistas deRepsol, su consejero delegado, Josu Jon Imaz, presentó actualización del plan estratégico 2016-2020 en el primer semestre de 2018, ante el grado de ejecución de su aplicación.Ha dicho que gracias a las mejoras de eficiencia y a las sinergias logró un ahorro de 1.600 millones en 2016, un 42% más de lo previsto. También ha valorado que en 2017 la compañía podrá alcanzar el objetivo de 2018 de ahorrar 2.100 millones.

Por otro lado, Imaz ha destacado también la buena evolución del proceso de integración de Talismán, tras su integración en mayo de 2015. Ha indicado que las sinergias alcanzan ya los 350 millones de dólares anuales, frente a un objetivo de 400 millones en 2020.

Además, la compañía se ha planteado un objetivo de reducir su deuda en un 32% gracias a la desinversión de 5.100 millones en activos no estratégicos con una inversión que rondará los 3.500 millones en el presente ejercicio. En referencia a sus planes de futuro, ha anunciado que Repsol mantendrá su objetivo de producir unos 700.000 barriles diarios hasta 2025, lo que supone mantener cinco años más el objetivo existente hasta 2020.

Por otro lado, cabe destacar que la junta de accionistas de Repsol ha aprobado todos los puntos del orden del día, entre los que se encuentra el pago de un dividendo equivalente a unos 0,45 euros brutos por acción, a través del programa 'Repsol Dividendo Flexible'.  En este sentido, Repsol iniciará el próximo 7 de junio el proceso de la ampliación de capital liberada para ejecutar su programa de dividendo flexible a fin de que se pueda ejecutar en los próximos meses de junio y julio. La contratación ordinaria de las nuevas acciones se estima que comenzará el 17 de julio.

Esta retribución se suma a la que la compañía aprobó, como parte del mismo programa y en sustitución del tradicional dividendo a cuenta de 2016, por un importe equivalente a unos 0,35 euros brutos por acción.

También ha aprobado el nombramiento de PwC como auditor de la compañía para los ejercicios 2018, 2019 y 2020.

La junta ha respaldado también la reelección como consejeros de Rene Dahan, Manuel Manrique Cecilia y Luis Suárez de Lezo Mantilla, así como la ratificación del nombramiento por cooptación y reelección de Antonio Massanell Lavilla. Finalmente, se ha aprobado el nombramiento como consejeros externos independientes de Maite Ballester Fornés, Isabel Torremocha Ferrezuelo y Mariano Marzo Carpio, en sustitución de Javier Echenique Landiríbar, María Isabel Gabarró Miquel y Henri Philippe Reichstul. Todos estos nombramientos serán vigentes por un periodo de cuatro años.