El banco estadounidense JP Morgan obtuvo un beneficio neto de 3.326 millones de dólares (2.445 millones de euros) en el primer trimestre, lo que supone un 55,3% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior, gracias a la contribución de su división de banca de inversión, que contrarrestó las dificultades del crédito al consumo. Los resultados de de la segunda mayor entidad por activos de EEUU reflejan el incremento del 54% en las ganancias de la división de banca de inversión y del 75% en la unidad de gestión de activos, mientras que la división de tarjetas de crédito ganó un 45% más y la de banca comercial incrementó un 15% sus resultados. Por su parte, la división de servicios financieros minoristas registró pérdidas lastrada por el impacto de las depreciaciones y la morosidad.