El otro día durante las charlas del Trading Room en Madrid hubo una idea que se repetía a lo largo de las conferencias: ¿invertir a corto o a largo plazo? Los expertos resaltaban la diferencia entre un inversor que invierte en horas/días frente a uno que utiliza, como mínimo, varios meses en su operativa. Pero ¿qué estilo aporta más valor?


Es uno de los factores primordiales a la hora de decidirse a invertir en el mercado. El plazo de inversión será una de las primeras variables que nos ayudará a definir qué tipo de inversor es uno. Y es que no es lo mismo invertir en horas, días, meses o año. Primero porque no requiere el mismo tiempo y, además, porque la operativa debe basarse en criterios diferentes. A la hora de operar, hay dos factores. El primero me lo darán los distintos espacios temporales de un mismo activo “mientras que la técnica operativa es algo concreto que yo necesito para incorporarme da un activo. Lo importante es la técnica, no el indicador que se vaya a utilizar”, explica José Luis García, analista de Enbolsa.net.

Sergio Mur, trader independiente reconocía que se pueden clasificar técnicas operativas “scalping, swing trading o sistemas de trading. Uno no tiene que estar operando todo el día”. (..) Sin embargo, sí hay que ser consciente de que cuando uno opera “tiene que saber a qué se está exponiendo. El trading al final es un juego de números. Si tengo un porcentaje de aciertos elevado, lo lógico es que lo que gane por operación sea muy poco”.

Por lo tanto, tener un plan de trading es imprescindible. “Un trader toma decisiones y esto cuesta mucho en muchos momentos pero si tenemos un plan que nos diga qué tenemos que hacer en cada momento, será mucho más sencillo. Si nos hemos equivocado, limitaremos la pérdida y buscaremos otro valor o mercado”, asegura Gisela Turazzini, cofundadora de BlackBird. “Muchos comenzamos nuestra carrera planteando la posibilidad de saber todos los días lo que hemos perdido y lo que hemos ganado porque creemos que psicológicamente es mejor. Cuanto más profesional he sido, más he ajustado la escala temporal hasta ser Scalper”, prosigue.

El análisis chartista mejora la probabilidad de rentabilidad pero el ratio de acierto es del 60% mientras que en el Swing Trading hay un ratio de acierto de 19:1. Muchos seguramente dirán que salta muchas veces el stop pero cuando identifica la tendencia, compensa. A este ratio, le tenemos que incluir el Money Management, pues sin él no se puede llegar a ser consistente.

Pero ¿cuál pensáis que aporta más valor?