Indra cerró el primer trimestre del ejercicio con un beneficio neto de 33,9 millones de euros, un 23,6% más que la cifra registrada en el mismo periodo de 2006.
La facturación del grupo ascendió a 522,12 millones de euros, un 64,98% más que en el primer trimestre de 2006 y elevó su cartera de pedidos en un 27%, por lo que a cierre de marzo alcanzó 50,1 millones de euros, mientras que la contratación aumentó un 45%, hasta los 746,5 millones de euros.