Barato, pero con probabilidades de supervivencia. Este matiz es fundamental para el éxito a largo plazo de una cartera gestionada bajo un esquema value.
Y es que una compañía que está cotizando con parámetros value es una compañía que, en la mayoría de los casos, está atravesando por una etapa complicada, por la que los inversores no están dispuestos a pagar multiplicadores muy altos (sobre beneficios, EBITDA o valor en libros por ejemplo) y, por tanto, cotizando con descuento o infravalorada cuando la comparamos con otras compañías del sector o frente al resto del mercado. Cuando estudiamos el origen y desarrollo de la filosofía de inversión value, y varias de sus ramificaciones, nos encontramos con un amplio número de propuestas para la selección de valores. Desde Benjamin Graham en “El inversor inteligente” hasta la “fórmula mágica” de Joel Greenblatt y pasando por Piotrosky encontramos un interesante legado de análisis para la identificación de empresas candidatas a formar parte de una cartera de valores.

En el artículo de hoy nos vamos a centrar en la propuesta de Piotrosky. Profesor de contabilidad de la Universidad de Chicago, Joseph Piotrosky propone un test de nueve puntos para seleccionar aquellas compañías con una mejor posición relativa dentro de las alternativas a las que se enfrenta el gestor o inversor. Si la compañía pasa el filtro suma un punto, y cero si no lo pasa. La máxima puntuación del test es, por tanto, nueve puntos. Estos son los filtros que propone:

1. Beneficio neto: un punto si ha presentado beneficios el último año.
2. Flujo de caja operativo: un punto si tiene signo positivo.
3. Rentabilidad del activo (ROA): un punto si el ROA del último
año supera al del precedente.
4. Calidad de los beneficios: un punto si el flujo de caja
operativo supera al beneficio neto.
5. Deuda a largo plazo frente valor del activo: un punto si la
ratio del último año es menor que la del precedente.
6. Ratio de liquidez: un punto si el ratio de liquidez ha mejorado.
7. Acciones en circulación: un punto si el número de acciones
no es superior a la del año anterior.
8. Margen bruto: un punto si el margen de bruto ha mejorado.
9. Rotación de activo: un punto si la variación de ventas supera a la variación del activo.

Los resultados en 2012. En la siguiente tabla agrupamos los valores del EuroStoxx, excluyendo al sector financiero, en función de la puntuación de Piotrosky que analizamos en 2012. Son cuatro grupos que van desde aquellos valores que tienen una puntuación igual o superior a 8 (son 25 compañías las que forman este grupo) hasta la cesta de valores que presentan una puntuación menor que 4. La rentabilidad media de los valores que tienen una puntuación igual o superior a 8 es del 6% (frente al -2% del grupo de valores con un score por debajo de 4). Destacar también el porcentaje de éxito: de los 25 valores que tienen una puntuación igual o superior a 8 puntos, 20 cerraron el 2012 en positivo (hit ratio del 80%). Un hit ratio que va disminuyendo a medida que el grupo de valores tienen una menor puntuación, así como la rentabilidad media de cada grupo tal como resumimos en la tabla 1.

Tabla 1. Análisis del comportamiento de los valores del Eurostoxx 300 en 2012 en función de la puntuación del test de Piotrosky



Fuente: advisory GdC

Los valores con mejor puntuación ateniendo a los últimos balances y cuentas de resultados. En la tabla 2 están las acciones del Eurostoxx 300, excluyendo al sector financiero, que más filtros pasan del test. Hay dos acciones españolas, DIA y Grifols con la primera arrojando la máxima puntuación del test (supera todos los filtros). Algunas de estas compañías forman parte de las carteras de los fondos de inversión de estilo value con mayor éxito de los últimos años.

Tabla 2. Las compañías del Eurostoxx 300 con mejor puntuación en el test de Piotrosky



Fuente: advisory GdC