La portavoz de ICV, Laia Ortiz, ha rechazado hoy la congelación salarial como condición para que la planta de Seat en Martorell (Barcelona) asuma la fabricación del nuevo Audi Q3, y ha pedido "responsabilidad" a la dirección de Seat. En un comunicado, Ortiz ha recordado a la compañía que hay otras maneras de reducir costes sin recurrir a la congelación salarial y ha subrayado que los 300 millones de euros que Seat ha recibido en ayudas equivalen al sueldo de los trabajadores de Martorell durante cinco años. En este sentido, ha propuesto que todos los componentes del nuevo Q3 se fabriquen en Cataluña, algo en cierta forma ya previsto, puesto que si este Audi se fabricase en la planta de Martorell, Seat ya contemplaba que un 80% de sus componentes provinieran de Cataluña.