Iberdrola ha presentado hoy sus resultados anuales, con un beneficio neto que alcanza los 6.285 millones de euros (+12%), impulsado por el fuerte desempeño de sus infraestructuras de redes eléctricas en Estados Unidos y Reino Unido. Sin los ajustes de valor no recurrentes asociados a la cartera de proyectos renovables (464 millones de euros en el cuarto trimestre), el beneficio neto reportado habría ascendido a 6.749 millones.

El beneficio neto ajustado creció un 10%, mientras que el EBITDA ajustado alcanzó los 15.680 millones de euros, un 3% más que en 2024. El segmento de Redes fue el principal motor, con un crecimiento del 21% por la mayor base de activos regulados y mejores tarifas, compensando la caída del 10% en Producción y Clientes debido a costes no recurrentes y menores precios.

La inversión alcanzó los14.460 millones de euros, de los cuales el 60% se destinó a Estados Unidos y Reino Unido, y un 62% a Redes, logrando una base de activos de 51.000 millones de euros y completando 2.710 MW de nueva capacidad, con 4.679 MW en construcción y una cartera adicional de 9.000 MW prevista hasta 2028. La compañía reducirá su deuda neta en 1.500 millones, hasta los 50.200 millones, mientras que la generación de caja crece un 8,2% hasta 12.811 millones de euros.

4.500 millones de euros en dividendos (+12%)

En paralelo, Iberdrola destinará 4.500 millones de euros al pago de dividendos, con un dividendo propuesto de 0,68 euros por acción. Se propondrá a la Junta General de Accionistas un dividendo complementario de 0,427 euros por acción, que se suma a los 0,253 euros abonados en febrero como dividendo a cuenta.

El dividendo social de Iberdrola también alcanzó cifras récord: 13.200 millones en compras a proveedores que sostienen 500.000 empleos, una contribución fiscal de 10.400 millones de euros (casi 4.700 millones en España) y 4.500 nuevas contrataciones que elevan la plantilla a 45.400 empleados.

De cara a 2026, la energética del Ibex prevé un beneficio neto ajustado superior a 6.600 millones de euros, con perspectivas de superar los 7.600 millones en 2028, apoyada en la electrificación y el liderazgo en infraestructuras eléctricas, consolidando su posición como referente global en sostenibilidad y generación de valor para los accionistas.

Ignacio Galán, presidente de Iberdrola ha señalado que “2025 ha sido un año récord para Iberdrola, con más inversiones que nunca en infraestructuras de Redes de distribución y transporte en los Estados Unidos y el Reino Unido, que serán nuestros principales motores de crecimiento en los próximos años”. “En Iberdrola vimos hace 25 años que las infraestructuras eléctricas serían imprescindibles para poder atender una demanda creciente. Nuestra estrategia de diversificación geográfica, el acceso a la financiación y a la tecnología y una trayectoria de ejecución exitosa son y seguirán siendo la mejor garantía para crecer en resultados y dividendos a largo plazo”.