El banco británico HSBC, la mayor entidad europea por valor de mercado, obtuvo un beneficio neto de 7.722 millones de dólares (4.956 millones de euros) en los seis primeros meses del año, lo que supone un descenso del 29,1% respecto al mismo periodo del año anterior, ha informado hoy la entidad. Sus provisiones por riesgos de crédito alcanzaron los 10.058 millones de dólares (6.456 millones de euros), un 58,5% más. Por otro lado, los ingresos por intereses netos del banco aumentaron un 16,1%, hasta 21.178 millones de dólares (13.593 millones de euros), mientras que los activos gestionados por la entidad sumaron 2,5 billones de dólares (1,6 billones de euros).
En este sentido, la entidad británica ha reconocido que el primer semestre de 2008 observó las mayores dificultades en los mercados financieros de las últimas décadas por la significativa caída de la rentabilidad en la mayor parte de la industria y las consecuentes reestructuraciones y recapitalizaciones. "HSBC no fue inmune a las turbulencias. Definitivamente, la economía real se recuperará de la crisis, aunque la situación podría empeorar antes de mejorar. Los mercados financieros no volverán, ni deberían volver, al 'status quo' anterior. Está claro que los modelos de crecimiento fundados en un elevado y creciente apalancamiento no son ya sostenibles", ha afirmado Stephen Green, presidente de HSBC. De este modo, la entidad ha augurado la elevada dificultad en las estimaciones a corto plazo debido a la considerable incertidumbre. De este modo, el banco prevé que la economía de EEUU se mantenga débil, mientras que la de Reino Unido y otros países europeos, que disfrutaron de 'booms' inmobiliarios se han debilitado, a la vez que las restricciones de crédito aceleran este proceso. Por su parte, los países emergentes, donde HSBC cuenta con uno de sus principales mercados, mantendrán un crecimiento "razonablemente bueno", aunque con una fortaleza inferior a la de los últimos años.