Goldman Sachs considera que el plan de reducción del déficit de España es "creíble" y que sus perpectivas fiscales son "buenas", aunque también apuesta por que el Gobierno acelere algunas reformas pendientes para aplacar el nerviosismo de los inversores y el contagio del efecto Grecia. El Ejecutivo ha puesto en marcha subidas impositivas impopulares, lo que pone de manifiesto su voluntad de resolver los desequilibrios fiscales, como la supresión de los 400 euros o la subida del IVA del 7% al 8% y del 16% al 18%, dice la firma.