Goldman Sachs mejora su recomendación sobre British Airways a comprar desde vender y sube el precio objetivo a 165 peniques desde 120 peniques. Ve signos de que los ingresos se estabilizan en términos de volumen. También señala que su programa de recorte de costes tiene más vigor que el de sus rivales. Añade que las perspectivas de las sinergias de la posible fusión con Iberia hacen que se reduzca la complejidad del valor y que sea más convincente. Rebaja la previsión de resultado para 2010 a una pérdida por acción de 29 peniques frente a los 21,4 peniques para reflejar el alza del combustible. Sin embargo, eleva su estimación de beneficio por acción para 2011 a 16,2 peniques frente a la previsión anterior de pérdidas de 0,7 peniques para introducir los recortes de costes y las previsiones de incremento de tráfico.