El consorcio automovilístico estadounidense General Motors ha inaugurado una nueva planta de producción de motores en el Sur de China, dentro la fábrica de minicoches que posee fruto de la joint venture con la firma china Shanghai Automotive Industry Corporation (SAIC). Una planta para la que ha dedicado una inversión de 195 millones de euros. La nueva instalación de la multinacional estadounidense tendrá una capacidad de producción de 300.000 unidades al año