El grupo General Motors ha invitado a distintos inversores a presentar ofertas mejoradas por sus operaciones europeas, que incluyen las marcas Opel y Vauxhall, en un movimiento con el que la multinacional pretende "apretar las tuercas a Magna".
Magna alcanzó un principio de acuerdo con General Motors y el Gobierno alemán para hacerse con el control de Opel, pero las negociaciones para rubricar un acuerdo definitivo apenas progresan, según informa el diario 'Financial Times'.

Así, el fabricante canadiense de componentes para automóviles, que cuenta con el respaldo del banco ruso Sberbank, pretende incluir en el acuerdo las operaciones de General Motors en Rusia, una petición que no se ve con buenos ojos en la multinacional norteamericana.

Así las cosas, el fabricante chino Beijing Automotive Industry Corporation (BAIC) podría presentar una oferta mejorada por las operaciones europeas de General Motors a mediados de julio. Por su parte, el grupo inversor belga RHJ International, otra de las sociedades que pujaron inicialmente por Opel, también podría mejorar su oferta.

A principios de junio, General Motors abrió los libros de Opel a BAIC y a RHJ International en un movimiento para aumentar la presión sobre Magna, siempre según 'Financial Times'. Ahora, la corporación estadounidense cuenta con recibir ofertas mejoradas de ambos inversores en las próximas semanas.

La oferta inicial de BAIC por Opel se elevaba a 660 millones de euros e incluía el compromiso de no implementar ajustes de plantilla durante dos años. El fabricante chino ha contratado a diferentes firmas para su asesoramiento, entre ellas Deutsche Bank.

Si finalmente GM alcanza un acuerdo con Magna, el grupo estadounidense mantendría una participación en Opel del 35%, la entidad rusa Sberbank tendría otro 35%, Magna dispondría de un 20% y los trabajadores del fabricante alemán ostentarían el 10% restante.