La bolsa estadounidense podría abrir en negativo por el nerviosismo de los inversores ante las caídas en los mercados del mundo, principalmente el retroceso de más del 5% en el Nikkei japonés, según agentes. A pesar del cierre mixto de ayer de Wall Street tras su recuperación de última hora, el mercado tiene pocos motivos para propiciar un cambio de tendencia en los índices. El índice DJIA ha perdido un 3% de su valor desde el viernes por los crecientes temores sobre una contracción en el crédito.
La Reserva Federal inyectó ayer otros 17.000 millones de dólares en el sistema bancario, pero esta medida no bastó para apaciguar los ánimos de los inversores. El futuro del DJIA perdía 147, un 1,10% hasta 12.797, mientras que el del Nasdaq 100 cedía 13,75 puntos, un 0,74% hasta 1.842,75 y los del S&P 500 14,60, un 1,02% hasta 1.409,90. En la agenda macroeconómica la única referencia de la jornada es la confianza del consumidor de agosto de la Universidad de Michigan. En cuanto a las empresas, los sólidos resultados de Hewlett-Packard Co no fueron capaces de cambiar el rumbo del mercado. El gigante estadounidense de la informática registró en el tercer trimestre un crecimiento del 29,3% en el beneficio neto que se sitúo en 1.778 millones de dólares y además mejoró sus previsiones de ventas para todo el ejercicio.