El presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, no han aborado la posible ampliación de capital del grupo europeo EADS, una cuestión que dijeron dejar para más tarde y en la que quedaron en evidencia sus divergencias, en particular, sobre la urgencia.
Sarkozy y Merkel, que comparecieron ante la prensa al término de una jornada de reuniones en Toulouse (sur de Francia) centrada en EADS, señalaron que la ampliación del capital es objeto de discusiones en el seno de un grupo de reflexión, y cada uno marcó la urgencia que le merece este asunto. El presidente francés primero dijo que el grupo de trabajo puesto en marcha por los accionistas para estudiar la conveniencia de esa operación debe abordarla "en dos o tres meses", mientras que la canciller alemana aseguró, por su parte, en que éste "no es un problema de actualidad", sino "para los próximos años". Sarkozy se esforzó a continuación por mantener un tono diplomático y añadió que la cuestión de la ampliación de capital para financiar nuevos programas de EADS "no se plantea hasta dentro de unos meses o de unos años". Merkel, de su lado, subrayó que hay que distinguir la pertinencia de una ampliación del capital de una modificación del pacto de accionistas, en la que los socios franceses y alemanes están en equilibrio. A ese respecto, recordó que el principal accionista alemán de referencia, DaimlerChrysler (que tiene el 15% de EADS), ha dicho que participaría en una ampliación de capital si se decidiera esta operación, lo mismo que ha avanzado el Estado francés (que también controla un 15%). Una forma de significar que si se lanzara ese mecanismo de suscripción de fondos suplementarios, la paridad entre los socios del pacto de accionistas no se alteraría. En cualquier caso, Merkel y Sarkozy pusieron el acento en el avance que supone el acuerdo formalizado hoy para la simplificación de la estructura directiva de EADS, que dejará de estar duplicada para reproducir el equilibrio franco-alemán. El nuevo esquema prevé que en el cuarto trimestre del año, el copresidente francés de EADS, Louis Gallois, asumirá esa responsabilidad en solitario, y que quien la ha compartido con él hasta ahora, el alemán Thomas Enders, asumirá la presidencia de la filial Airbus en su lugar. Paralelamente, el alemán Rudiger Grube se quedará como único presidente del consejo de administración de EADS, puesto que Arnaud Lagardere no conservará en esa instancia más que la representación del accionariado francés. Teóricamente, Lagardere podrá optar a recuperar la presidencia única del consejo de administración dentro de cuatro años, cuando al término de un mandato de cinco años se produzca una alternancia entre franceses y alemanes en los puestos de dirección. El jefe del Estado francés aseguró que con este compromiso "Francia no ha ganado sobre Alemania, ni Alemania ha ganado sobre Francia", sino que se ha conseguido para EADS un modo de gestión "eficaz" y "como tiene todo el mundo". La canciller alemana también se felicitó por la nueva "estructura mono-céfala" del grupo europeo, que así tiene "abierta la puerta a una mejor gestión". Sarkozy reiteró su apoyo al plan de ajuste de Airbus "Power 8", elaborado para hacer frente a la crisis por los retrasos industriales en el programa de su avión gigante A380 y que supondrá la supresión de 10.000 empleos en Europa: "Lo apoyo, como apoyo a Gallois".